[fAu] Con los 43 estudiantes que nos faltan. Siempre contra la impunidad

Posted on 23/11/2014

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Nuevas marcas, más tenebrosas historias de impunidad continúa sufriendo nuestra América Latina. Impunidad de los poderosos de nuestros suelos. Con asistencia, obsecuencia, y consecuencia, con participación arreglada y entramada en su terrorismo de estado. Su facial violenta, rancia e intolerante; sus estrategias y formas para dominar y someter las rebeldías y rebeliones de los de abajo.

Allí en Iguala y Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, Méjico

Sin mayores correlatos los artículos periodísticos de análisis y opinión internacional que refieren a América Latina están dedicando su trabajo a la masacre del estado de Guerrero, y a las movilizaciones que ya en todo el mundo se están produciendo. El eje es la impunidad que opera tan evidentemente con el Estado en medio de una tormenta de acusaciones, por entramar un gran arreglo con fuerzas paramilitares del narcotráfico (en este caso Guerreros Unidos), con la policía y más organismos represivos que viene cobrando muertes y desapariciones desde ya décadas.

Hoy esa impunidad, ese arreglo, ese orden sanguinario de los de arriba rompe la escena y la barrera de los grandes medios de comunicación, quienes enjuagándose la cara buscan también arreglar y dar fin a lo que estalló luego de la brutal represión desatada contra estudiantes y sindicalistas de la educación el 26 de setiembre en la ciudad de Iguala. Allí las fuerzas del orden, del estado – narcotráfico, desplegaron su brutalidad represiva torturando y asesinando a 6 personas y secuestrando 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que hasta hoy siguen desaparecidos.

Inmediatamente todas las autoridades negaron conocer datos de asesinatos o desapariciones. Estando los estudiantes desaparecidos, secuestrados allí en alguna parte, en el entorno, en la zona de los hechos nadie ve, nadie dice, nadie olle… cuando inmediatamente comienza a gritar todo aquel país de Magones y Zapatas. Todos los organismos estatales dicen no saber, o podemos pensar que no dan importancia al asunto, en un país de varios miles de asesinados y desaparecidos en los últimos años. No les asombrará a ellos, no les importará, ya que eso es parte del “Estado” de las cosas. Pero el grito es fuerte y amplio, y al poco tiempo y ya ante lo flagrante de lo sucedido y todo un país en marcha se pide el procesamiento de 22 policías implicados en la brutal represión.

Así como complejas son las estructuras de poder, mediante las que opera el sistema en todas sus facetas, es igual de complejo identificar “él” responsable, en su carácter de singular. Y aunque está claro que las investigaciones dentro de la administración del propio estado exponen que quien dio la orden de reprimir a como fuera fue el alcalde de Iguala José Luis Abarca, debemos sumarle que en la operativa concreta y cotidiana durante los últimos años ha operado tanto las diferentes fuerzas policiales como el ejército, con la colaboración del grupo narco paramilitar Guerreros Unidos. El líder de este grupo se llama Salomón Pineda Villa, cuñado del Alcalde de Iguala.

También existe la más clara evidencia que es la policía responsable por la desaparición de los 43 estudiantes, ya que son los que dan la captura al ómnibus donde viajaban, son los que dirigen el operativo, y son quienes los ocultan. El alcalde Abarca y su mujer, quienes dieron la orden y elaboraron la masacre dispusieron de una fácil cortina de humo solicitando licencias políticas para garantizar la mejor investigación y proceso. Apenas unos días pasaron y desaparecieron del mapa ante lo que les señalaba. Prófugos de los aparatos de la justicia quedaron, hasta que hace unos días fueran encontrados y detenidos en Méjico DF. Ante la movilización ya mundial y el señalamiento al estado mejicano y su impunidad era muy costoso

Entonces la masacre de Igula denuncia a los más altos niveles de opinión y análisis del orbe hasta donde es capaz de llegar esta bestialidad de corrupción. Más cuando la impunidad es la pauta jurídica para definir los alcances de lo que se hace. Ya no le alcanzan sus armas y herramientas legales a los poderosos para sostenerse o continuar avanzando, entonces crean otros mecanismos que en su cerno, en su medula de motivaciones alberga lo mismo, el mismo motor despedazador. ¿Quién opera en legalidad y quién lo hace en semi legalidad? pero con los mismos beneficios y garantías. En Uruguay se llamó Juventud Uruguaya de Pié, o la siniestra Triple A en Argentina, en Aquellos tiempos, en los 60 y los 70 de la mano del Plan Cóndor y las administraciones de los estados. Todos compleja y ordenadamente arquitecturados, para cumplir los fines y la “paz” mandada por los de arriba.

Lo que no podrá hacer la policía y el ejército en la legalidad lo harán los Guerreros Unidos en la ilegalidad que a manos de los poderosos se justifican, se encubren. ¿Y quien protege eso?, ¿porqué Guerreros unidos se solidariza con los 22 policías presos y exige su liberación?, ¿Por qué este grupo narco para militar asume la responsabilidad de los asesinatos a estudiantes y más y más?. El estado mandó la represión, el estado los detuvo y secuestró, y el estado mantiene el silencio del destino y sostiene a los responsables (halla sido legal con la policía y el ejército, o ilegal con los Guerreros Unidos).

Buena parte de esa complejidad de terrorismo e impunidad estatal se muestra en la manipulación de la atención pública. El mismo gobierno aparece lanzando a la noticia sobre la captura de tres miembros de Guerreros unidos quienes confirmaron recibir a los rehenes, asesinarlos y reducirlos a cenizas. Sin evidencias firmes se buscó poner otro fin a esta tragedia dejándolo como episodio e incluso dejando exenta a la policía de desaparecer a los estudiantes, y sí al grupo narco – paramilitar. Previamente se anunció también el hallazgo de fosas comunes con restos de personas que podrían ser los estudiantes. En todos los casos el Equipo Argentino de Antropología Forense mediante sus estudios rechazó que fueran ellos los estudiantes desaparecidos.

Es responsabilidad de todo ese conjunto. De la policía y el ejército, de los narcos y sus paramilitares, no de cada uno de ellos, sino de todos, y son el peso de sus relaciones lo que distribuye sus poderes de un sector al otro. Toda la operativa mediática no es ajena a esta despreciable represión, así como los resortes administrativos del estado que a sabiendas o no de lo que ha sucedido también operan en sentido de la confusión y las infundadas hipótesis y conjeturas.

Lo han sido ayer y seguirán intentando sostenerse mañana. Sin lugar a dudas que esto no es un hecho aislado, y con la misma certeza es que observamos, con datos oficiales, que esta operativa sucede desde hace un buen tiempo atrás y legitimado por los mismos procederes y mecanismos administrativos. Con el mismo brazo gordo de los grupos para militares, el ejército y la policía.

Y sin ir muy lejos en la historia, y allí mismo, ¿Qué explicación tienen entonces las muertes de los cuerpos hallados en fosas comunes, o en bolsas que no son de los estudiantes desaparecidos?, son cientos en el estado de Guerrero, y no se ha abordado antes la existencia de fosas clandestinas de los diferentes carteles de las drogas. Así encubre el estado y la narco burguesía, alimentado ideológicamente por un motor con lo peor del desprecio a la vida misma, el acumular a cualquier precio, el egoísmo a todo nivel, y la impunidad como tutela.

¿Que podrán pensar los jefes de los carteles de droga sobre el campesinado organizado, sobre los sindicatos y el movimiento estudiantil?. ¿Qué ideas formaran las cabezas de los dueños del sistema cuando los movimientos reclaman sus derechos, o salen a la calle buscando nuevas conquistas?. Podrán pensar lo mismo si son narcos en el estado de Guerrero, o industriales en China, o dueños de las cuentas más pesadas del casino financiero de Wall Street. Podrán pensar lo mismo si los que rigen son los patrones dominantes a la escala que sea, tanto a nivel sistema mundo como a niveles locales. Esos están cargados con las armas más egoístas y temerarias que ha conocido la humanidad. Ellos tienen los ejércitos para las guerras, las cárceles, las mil formas represivas exclusivas o asociadas con sus sicarios de turno.

Hay una alternativa, la resistencia de un pueblo fuerte

Pero hay un cerco que se rompió. Las leyes que dictaban que allí se controlaba todo han sido quebradas. Aún con toques de queda, y en al menos 14 de los 80 municipios de Guerrero con intervención de fuerzas federales la movilización ha sido la constante, con paros de 48 horas en más de 70 escuelas y en las facultades de la UNAM, la Ibero, la UAM, Chapingo, las universidades de Tlaxcala, Guanajuato, Michoacán, Zacatecas, la Universidad Pedagógica, varias normales de Guerrero, por mencionar sólo algunas. El descontento popular ante tanta injusticia dio fuego a edificios estatales como el de Chilapancingo y otros edificios del poder ejecutivo.

Ha sido la lucha la que ha puesto en la opinión de la región y el mundo este bestial atropello contra los estudiantes de la Escuela Normal. Ha sido la resistencia la que ha puesto su poder de sobreponerse y establecerse firme cuando ese poderoso enemigo más fuerte se creyó, y terminó tastabillando.

Allí están también sus límites, por poderosa que sea la maquinaria asesina. Están en la fuerza que se sea capaz de sobreponerle el pueblo. La firmeza del pueblo mejicano, y todos los países donde se está solidarizando es clave en esta pelea. Porque no podrán con un pueblo fuerte entramado, organizado en los tiempos que sean dando pelea con todo el poder de sus aspiraciones de igualdad y solidaridad entre los de abajo, y el desprecio contra esa bestia opresiva, violenta y sangrienta como lo son estos crímenes de terrorismo de estado.

Será en Méjico pero también aquí y en todas partes, “de todas partes vienen” dice la poeta Idea Vilariño. Estamos pisando las calles con los 43 estudiantes. Estamos con nuestras fuerzas en los movimientos estudiantiles, sindicales, de derechos humanos, ambientales y emergentes. Estamos en las formas políticas que nos damos y creamos. Somos un mismo puño, somos del mismo hilo que hilvana la lucha y resistencia de nuestra América Latina, nos unen las pérdidas, el sufrimiento pero también los levantamientos y las rebeldías, las conquistas de nuestra gente, de nuestra clase. Nos unen los anhelos por un mundo más justo, proyecto de nueva sociedad que elimine las desigualdades y que barra con toda la escoria nauseabunda de este sistema asesino.

Son ellos parte de las historias estudiantiles que han dado lo mejor para nuestro pueblo y sus sistemas educativos. Son ellos y somos nosotros en todos los tiempos porque esta es una historia de lucha y resistencia, desde abajo contra la impunidad, la desigualdad. Allí está la tarea junto a los 43 estudiantes que nos faltan a todo el continente.

Arriba la lucha del pueblo de Guerrero y todo Méjico.

Ya los 43 son millones!

Ni olvido ni perdón!

Arriba los que luchan!!!

federación Anarquista uruguaya
Federación Anarquista Gaúcha
Coordinación Anarquista Brasilera